Hace días mi esposo debía llevar algo para una comida compartida en su lugar de trabajo, para ello había una lista de cosas de la que cada quien debía escoger para llevar, todas las cosas fáciles estaban ya elegidas (vasos, gaseosas, servilletas….:) ) así que el escogió lo que supuso era más fácil después de esas cosas. El leyó “Spoon Bread” (literalmente pan de cuchara) y nada, pensó -esto debe ser algo como pancitos tipo bocado que se compran en cualquier supermercado para mojarlos en alguna salsa o para acompañar el plato principal- pero no, resulta que al buscar por internet encontró que es un plato de comida horneado que data de la época de la colonia en los Estados Unidos y que parecía llevar una complicada elaboración. Por cierto, yo lo deje solo en la cocina y me fui de puntillas a hacer otra cosa ¡nadie lo manda a no averiguar bien en que lista se anota!
Pero ni modo, había que cumplir. Por suerte teníamos en casa casi todos los ingredientes adecuados, así que después de poco menos de dos horas, la mayor parte de la cual él la paso buscando la que parecía ser la receta más “original” (recuerden que es un plato colonial, años 1600 / 1700) y sencilla, pudimos tener un Spoon Bread mediano para llevar al día siguiente… que degustamos enseguida para juzgar si era comestible la cosa.
Para hacer el Pan de Cuchara Colonial se necesitan estos ingredientes:
- ¾ de Taza de leche
- ¾ de Taza de agua
- 1 Cucharada de mantequilla
- 3 huevos
- ½ Cucharada de polvo de hornear
- ¾ de Taza de harina de maíz
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de azúcar
En las recetas estadounidenses se encontrara “cornmeal”, donde nosotros usamos harina de maíz amarilla como la de hacer arepas. En todo caso, traten de contar con una harina de maíz que no sea demasiado fina, sino un poquito gruesa. Naturalmente, en tiempos de la Colonia era harina hecha del maíz molido en molinos a veces improvisados. Por ello no importa si la harina es gruesa. De hecho, si gustan pueden agregar ¾ de taza de maíz, esto lo hará más rico, pero aumentará el tiempo de horneado, así que ¡pendientes!
Preparación:
Ponga el horno a precalentar a 350 °F. Aparte, en una olla a fuego medio vierta la leche, el agua y agregue la mantequilla. Mientras esto se va calentando poco a poco hasta llegar al punto de ebullición, en un bol aparte se mezclan los tres huevos con el polvo de hornear y se reserva. Volviendo a la olla: cuando la mantequilla esta derretida, agregue la harina de maíz y mezcle; vera que se hace una pasta espesa, agregue la sal y el azúcar, baje el fuego y continúe mezclando por un par de minutos. Retire del fuego y deje reposar y enfriar. Es importante no agregar el contenido del bol (huevos y polvo de hornear) a la olla hasta que la temperatura de la pasta formada sea menor a 165 °F pues, por encima de esa temperatura lo que obtendríamos… seria huevos revueltos con pasta de harina de maíz… En cambio, si esperamos, al combinar las dos cosas en la olla tendremos una mezcla homogénea a la que podríamos agregar maíz en grano. Luego de mezclar todo muy bien, lo colocamos en el envase para hornear por unos 25 a 30 minutos. Para saber si está listo, debemos ver que este dorado en la superficie y además que un cuchillo clavado en el centro salga limpio.
La cantidad de ingredientes mencionada da para picar unas 5 porciones generosas.
¿Cómo comerlo? ¡Cómo les provoque! Alejandro Papá vio que en el trabajo se lo comieron como una pequeña rebanada, un acompañante más de un plato con otras comidas. En casa lo hemos comido recién sacado del horno, caliente aun, con mantequilla y queso mozzarella encima para que se derritiera… hemos visto que también sugieren comerlo con mermelada e incluso que en vez de maíz le colocan otros vegetales al momento de preparación.