11 enero, 2026

Este pan nunca falla: suave, rendidor y perfecto para congelar


No sé cuántas veces he hecho este pan… de verdad, ya perdí la cuenta . Se ha convertido en uno de esos básicos infalibles en mi cocina, de los que siempre salen bien y te hacen quedar como una experta panadera aunque el día haya sido largo.

Lo he usado tal cual, recién salido del horno, y también como base para hacer pan de jamón, ¡y quedó simplemente divino! Su textura es suave, el sabor delicado y la miga perfecta para rellenos. Por eso hoy quiero compartirlo aquí, en Labrando un Hogar, y contarles dónde y cómo aprendí a hacerlo.

¿De dónde viene esta receta?

He seguido a Esbieta desde hace muchos años. Confío muchísimo en sus recetas porque, honestamente, nunca me han decepcionado. Todo lo explica con calma, con detalles y con ese amor por la panadería casera que se contagia.

Esta receta es una de esas joyas que se quedan contigo para siempre.

Ingredientes (para 8 unidades)

Aquí te comparto únicamente los ingredientes que yo uso para la preparación:

  • 250 g de harina de hacer pan

  • 125 g de leche (yo he usado leche de almendra y de avena, ambas funcionan muy bien)

  • 30 g de agua tibia

  • 1 yema de huevo

  • 10 g de levadura (yo uso levadura instantánea)

  • 30 g de azúcar (yo prefiero azúcar morena)

  • 4 g de sal

  • 25 g de mantequilla

Preparación

Para el paso a paso completo, prefiero no reinventar la rueda. Esbieta lo explica de manera tan clara y detallada que lo mejor es ir directamente a su video.

Puedes ver la receta completa aquí: Recetas de Esbieta


Así, además de preparar este pan maravilloso, puedes conocer su canal, que recomiendo con los ojos cerrados.

Un pan que se adapta a tu hogar

Quiero dejarte una nota personal :

En los panes que ves en la foto, doblé los ingredientes y los hice más grandes. Fue pura practicidad y falta de tiempo para hacerlos más pequeños… pero, honestamente, igual se los comen rapidísimo.

De hecho, cuando fui a visitar a mi hijo, le hice varios y se los dejé congelados. Es uno de esos panes que se prestan para eso: descongelas, calientas un poquito y quedan como recién hechos.

Ah, y un detalle más: los pinté con la clara del huevo que separé para hacer la receta. Nada se desperdicia, y así quedan con ese brillo bonito al salir del horno.

Este pan es perfecto para el día a día, para ocasiones especiales y para adaptarlo a lo que tengas en casa. Cambiar el tipo de leche, usarlo como base para panes rellenos o simplemente disfrutarlo tibio con un poquito de mantequilla… todo vale.

Ojalá lo pruebes y se vuelva también parte de tu cocina, de esas recetas que se amasan con calma y se disfrutan en familia.

Con cariño,
Andreina

2 comentarios:

  1. Gracias Andreína por pasarnos la receta. No hay perfume más rico que el aroma al pan que se está horneando
    Un buen año 2026 para ti desde siempreseraprimavera.blogspot.com

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias Norma!
      Me alegra muchísimo que la receta te haya gustado. No hay nada como ese aroma a pan recién horneado que llena la casa y el corazón.
      Te deseo también un maravilloso 2026, lleno de salud, proyectos bonitos y muchos momentos para disfrutar.
      Un abrazo con cariño,
      Andreína

      Eliminar

¡Gracias por tu comentario!