11 junio, 2012

El chupón natural, el preferido de mis hijos


Antes de que Alejandro Andrés naciera ya teníamos un chupón (chupete) artificial para dárselo. Nació y comenzamos a ofrecérselo para “ayudarlo” con su necesidad de succión y ¡Bravo tomo el chupete!... hasta los tres meses, cuando descubrió sus deditos (chupón natural) y, fue pasando por todos hasta que llego al pulgar, y se quedo con él. El pediatra de ese entonces (quien lo vio chupar dedo) me dijo -Yo  hasta pedí que le colocaran un yeso en la mano a mi hijo, y nada-. Esto me relajo (aunque nunca estuve realmente preocupada). Les he contado antes que cada uno de mis niños es diferente a los demás, y lo que diré a continuación lo corrobora: el tiempo pasó y nació Andrea quien  solo tomo el chupete por una semana pues ella consiguió más rápido sus dedos. Al igual que Alejandro paso por todos los dedos hasta llegar al pulgar. Ahora tenía dos niños chupando dedo en casa pero como dije anteriormente deje pasar el tiempo (pendiente de cómo llevaban el habito) y cuando caímos en cuenta ya Alejandro Andrés de 3 años o un poco más ¡de pronto ya no chupaba dedo! ¿Cómo paso?  No sabemos. El siempre ha sido un niño que va muy bien con la teoría, me explico: la literatura dice por ejemplo que hacia el final de los tres meses los sensores olfativos del bebe reconocerán los olores de las madres,  y Alejandro efectivamente cumplió ese ¨requisito¨ (no se imaginas cuan gratificante son esas cosas para unos padres primerizos); en fin luego nació Amanda y esta vez no compramos chupete estaban los de Andrea nuevecitos, y resulto que esta niña no cogió por nada el chupete, y el dedo solo por un par de días.

Hoy día Andrea a sus 4 años es la única que aun chupa dedo (y lo hace con furia), pero ha limitado su uso solo a los momentos antes de dormir  y en situaciones realmente incómodas o estresantes  para ella. De vez en cuando le digo ¡deja de chupar dedo, caramba!, y ella dice -está  bien Mami-, y cumple su promesa… hasta que llega la noche. He leído por allí que suelen dejar este hábito entre los tres y cuatro años, así que aun tenemos tiempo con Andrea, aunque debo resaltar que ella no es una niña de libro como si lo es Alejandro.
Lo único que les puedo decir en mi humilde experiencia  ¡No te preocupes! el dedo los ayuda a tranquilizarse en cualquier lugar y momento. Y si tienes suerte por si solos lo dejaran,  y mientras tanto:
  1. Mantén cortas y/o limadas las uñas de tu hijo.
  2. Lava muy bien sus manitos y cuando estén en la  calle frótales sus manitas con un gel desinfectante  y luego pásales una toallita húmeda (yo uso las de recién nacido) o un paño seco para quitar el gel.
  3. Apenas tengan edad para seguir instrucciones sencillas, llévalos al Odontólogo y pide su consejo respecto al cuidado de los dientes más  no como quitarle el hábito del dedo. Como les decía arriba: ni siquiera un pediatra le gano la batalla al asunto.
Recuerda tu hijo es único, esta información es solo referencial

¡Cariños! Andreína

P.D.: Además,  Yo disfrute mucho de las ecografías que me hicieron y en ellas se veían a mis hijos chupando dedo ;) ¿Por qué  cuando nacieron esto tenía que ser un problema? 

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