Espaguetis a la carbonara
Una de mis formas favoritas de preparar pasta. Llevo haciéndola desde que la descubrí, hace ya por lo menos 20 años.
Al principio, pensaba que la carbonara se preparaba con salsa bechamel, pero después aprendí que la receta original lleva huevo, que es precisamente el ingrediente que le da esa textura cremosa tan característica.
En casa, a quien más le gusta es a mi hija Andrea, tanto que ya aprendió a prepararla. Ayer volví a hacerla y, mientras disfrutábamos de este plato, pensé: ¡Esta receta nunca la he compartido en mi blog! Así que aquí la tienen.
Ingredientes
900 gramos de espaguetis (esta vez utilicé espaguetis finos).
680 gramos de tocineta.
5 huevos.
1 taza y un poco más de queso pecorino o parmesano, al gusto.
1 manojo grande de perejil fresco.
Pimienta negra al gusto.
Preparación
Preparamos la tocineta: Comenzamos cortando la tocineta en cuadritos pequeños. No te preocupes si no quedan todos del mismo tamaño. Los colocamos en una sartén, tapamos y cocinamos a fuego medio-bajo, removiendo de vez en cuando. Poco a poco comenzarán a dorarse y a soltar su propia grasa.
Cocinamos la pasta: Mientras tanto, ponemos a hervir los espaguetis siguiendo las instrucciones del fabricante. Es importante dejarlos al dente, es decir, cocidos, pero todavía firmes.
Preparamos la mezcla de huevo y queso: En un recipiente amplio, cascamos los cinco huevos, agregamos una buena cantidad de pimienta negra y una taza de queso pecorino o parmesano. Batimos todo a mano hasta integrar bien los ingredientes y reservamos.
Picamos el perejil: Lavamos y cortamos el perejil bien pequeñito.
Unimos todos los ingredientes: Cuando la pasta esté al dente, la escurrimos, reservando un poquito del agua de cocción, y la incorporamos a la sartén donde tenemos la tocineta. Si soltó demasiada grasa, podemos retirar un poco. Yo suelo guardar esa grasa por si al final necesito agregar un poquito más para que la pasta quede jugosa.
El toque cremoso: Apagamos el fuego y agregamos inmediatamente la mezcla de huevo y queso. Removemos constantemente para que el calor de la pasta y la tocineta cocine suavemente el huevo y forme esa salsa cremosa que caracteriza a la carbonara. Si notas que queda demasiado espesa, puedes agregar un poquito del agua de cocción que reservaste. Es importante no hacerlo con el fuego encendido para evitar que el huevo se convierta en revoltillo.
Terminamos con el perejil: Por último, incorporamos el perejil picadito y mezclamos bien.
A la hora de servir, a mí me gusta agregar un poquito más de pimienta negra, queso rallado y perejil por encima.
¡Y listo, a disfrutar!
Una receta sencilla, con ingredientes fáciles de conseguir y muchísimo sabor. No será la carbonara tradicional italiana, pero es mi versión, la que llevo preparando desde hace años y que tanto gusta en casa.
¡Espero que se animen a probarla!
¡Saludos y buen provecho!
Andreina


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