Un viaje de 23+17+3 horas

Pero ¡no se asusten! el viaje de tantas horas con cuatro niños no fue una locura (como pensé cuando lo planificábamos) al contrario, creo que fue la mejor manera de viajar. Ok si, el viaje fue muy largo y de muchas horas pero para hacerlo más fácil para todos lo dividimos en tramos que a la vez nos dieron la oportunidad de conocer un poco más de los Estados Unidos. 

El primer tramo fue un viaje de 23 horas de Miami a Washington D.C., saliendo a las 8:00 de la mañana del lunes 13 de octubre y llegando el martes 14 de octubre a las 7:00 de la mañana. En este tramo durante la mañana comimos unos sandwiches de queso que preparamos la noche anterior y, los niños jugaron con varios juegos de mesa, aparatos electrónicos (tablet y celular), dibujaron con marcadores borrables… todo ese montón de entretenimiento lo seleccionamos previamente y guardamos en los morrales del colegio de cada niño.
En la tarde caminamos por los vagones, conociendo el vagón comedor, el de merienda, que tenía grandes ventanas por las cuales mirar el cambiante paisaje, buscando en el mapa cada parada… y como los niños se acostaron tarde la noche anterior y los levantamos en la madrugada –Ale papá y yo no dormimos- eventualmente también dormimos todos un rato largo. Andrea fue la última en caer rendida. 
Todo esto sumado a la emoción del viaje, que nunca mermo, y a una parada inesperada de unos minutos en Jacksonville, donde pudimos bajar a estirarnos, permitió que al llegar la noche nadie se quejara de las más de 12 horas que ya teníamos en el tren.
La noche trascurrió mejor de lo que yo esperaba con Amelia, porque resulta que le asignaron un puesto, así que cada uno tenía su propia butaca. Entonces con una almohada y algunas cobijas le hice a ella una pequeña cama a mi lado. Me emocione cuando pasamos por un lugar que ya conocíamos: Brunswick, casi el primer pueblito de Georgia luego de salir de Florida.
Luego me despertaba de vez en cuando y veía lugares que solo había oído nombrar antes, aunque ya era muy tarde y no se apreciaba mucho, alcanzaba a ver como cambiaba muchísimo el aspecto de las construcciones respecto a lo que había conocido en Miami. Así, durante la noche rodamos y rodamos atravesando de sur a norte –además de Florida, y Georgia- Carolina del Sur, Carolina de Norte Virginia y Maryland.

Luego me dormí de nuevo y lo siguiente que vi fue el amanecer en las afueras de Washington D.C. En otro post les cuento como fue un día y una noche en la capital de EEUU.

Después de haber descansado ese día y medio, dejamos Washington a las 4 pm del 15 de octubre en un tren rumbo a Chicago, para comenzar el segundo tramo de 17 horas, pero antes dimos un vistazo rápido a la estación –Union Station- la cual tiene muchos detalles que merecen la pena ver, también comimos antes de salir en un lugar de comida rápida, y ya listos para seguir nos embarcamos en el tren. Al igual que en el primer tramo teníamos algo para comer y un montón de entretenimiento en los morrales para hacer más fácil el viaje, pero para sorpresa de todos, este tren era muy diferente del primero, lo cual ya de entrada agregaba elementos para entretenimiento y distracción. Para empezar tenía dos pisos, íbamos en el segundo, pero no conforme con eso… tenía ¡un sorprendente vagón de observación! el cual disfrutamos mucho todo el camino, hasta en la noche.
Esta ruta también tenía cosas únicas que nos fascinaron. Por ejemplo mientras tuvimos luz de día vimos encantados MONTAÑAS por primera vez en casi un año desde que salimos de Venezuela (Florida es plana como una mesa de billar ; )… pues la ruta cruza los Apalaches. Mientras estuvimos en esa zona vimos mucho bosque, grandes ríos y un sinfín de túneles.

Atravesamos de Este a Oeste Maryland, quizá un poquito de West Virginia, Pennsylvania, Ohio, Indiana e Illinois. Buena parte del corazón industrial tradicional de Estados Unidos. Se veían numerosos puentes y fabricas enormes. A Ale Papa y a mí nos impresiono la vista del downtown de Pittsburgh, nos pareció hermoso de noche, ¡hay que volver! Ale vio además el centro de Cleveland, yo para ese entonces estaba más que dormida.

El amanecer nos sorprendió en el norte de Indiana, donde a veces se veía desde los rieles el Lago Michigan, uno de los llamados Grandes Lagos de América del Norte, y más fábricas, sobre todo acerías o siderúrgicas, una detrás de la otra. En poco tiempo luego de despertar llegamos finalmente a Chicago, donde nos esperaban ya los tíos con mucha hambre al igual que nosotros así que lo único que pensamos entonces fue en comer y una buena y cercana alternativa fue un restaurante de pizza al que definitivamente regresare, yo pedí una pizza “estilo Chicago”… buenísima. Luego caminamos un rato por las calles del centro de Chicago y, ya oscuro nos dividimos en dos vehículos con rumbo a Madison en un viaje de 3 horas aproximadamente.

Así fue nuestro viaje a este destino donde esperamos ¡labrar un nuevo hogar…!

Saludos muy afectuosos
Andreina.

P.D. Seguiré contándoles Poco/post a poco/post más de nuestra nueva aventura hasta que logre ponerme al día.

Dando un clic aquí pueden saber porque estamos en Madison y un poco mas.


10 comentarios:

  1. WOW que experiencia!!!!!
    Me quito el sombrero ante tu paciencia con los niños, yo en dos horas me comienzo a desesperar.
    Un abrazo :)

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  2. Qué interesante el viaje, (claro que al tener 4 niños también) conozco muy bien los preparativos y esas horas interminables de viaje. No tenía ni idea de que se podia hacer todo ese viaje en tren, qué lindo que pudieron disfrutarla en familia.

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    1. GRACIAS, si y aun se puede recorrer mas, mi sueño es recorrer mas aun :)

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  3. Creo que estais muy acostumbrados a largos viajes, lo habeis planeado fenomenal!!!

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    1. GRACIAS, si ya hemos viajado con los niños y mi consejo es relajarse..

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  4. Me quito el sombrero con los niños, la mía cuando lleva dos horas en el coche, empieza y cuando llegamos......
    Desde luego un viaje emocionante.
    Un besito y feliz semana

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  5. ¡Qué chulo el vagón de observación ! Tenías unas vistas privilegiadas. Sí que es cierto que Florida es plana , y ver montañas se agradece . Como un gran país que es , Estados Unidos tiene de todo en paisaje, costumbres, comidas , gentes,etc. También pasa en España .

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  6. Un viaje tan largo es una gran experiencia en la que aprender mucho.
    Me encanta lo bien que os habéis organizado.
    Saludos

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  7. Madre mía!!! Qué pedazo de viaje!! Yo creo que no podría aguantar tantas horas. Aunque una de las veces que las llevé a Paris cogimos tren desde Barcelona, y se portaron bien, los nervios, la excitación...

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