29 agosto, 2012

¡Andrea llega al número 5 ...

… sin un diente y en los llanos venezolanos!



Gastar un pocotón de recursos en un una fiesta de cumpleaños no creo que sea algo que merezca tanto esfuerzo. Desde que mis tres hijos nacieron hemos celebrado con una “gran fiesta” solo los tres años de los mayores, las anteriores y siguientes celebraciones han sido una torta con un viaje y/o actividad favorita del cumpleañero, y creo que hasta ahora hemos tenido éxito.

Aquí están las imágenes del cumpleaños número 5 de Andrea, ella desde días previos a su cumpleaños estuvo marcando con una "x" los días hasta llegar al sol (día de su cumpleaños), y solo nos pedía de regalo un pastel de chocolate y una bailarina con zapatillas (la bailarina que le regalamos hace 2 años se rompió). Pero como ella menciona mucho que le gustan los hoteles habíamos pensado alquilar una habitación en un hotel de nuestra ciudad el día de su cumpleaños, divertirnos en las áreas comunes y piscina salir al día siguiente del hotel. Pero como se dio la oportunidad de viajar a otro estado (Guárico) y como el paisaje es completamente nuevo para ellos decidimos quedarnos dos días más por allá y darle de regalo a Andrea no solo su estadía en un hotel sino varios paseos que ofrecía adicionalmente la “Eco posada Turística La Fe” tuve mis reservas al principio porque Andrea teme a los perros entonces pensaba -¿cómo sería su reacción al tener de frente: caimanes, caballos, vacas, cerdos, tortugas y un largo etc ? - ¡pero resulta que se lo paso genial! la única razón por la que lloro esos dos días fue porque no quería bajar del caballo (Confirmado: su fobia es solo con los perros) ;) 

Les voy a dejar las imágenes del momento en el que le cantamos el cumpleaños y ella apago sus “velitas” y en otra entrada más adelante mostrare imágenes de los paseos.




















El lugar donde llegamos es muy agradable es una casa estilo ¿colonial tal vez? hecha de barro con paredes muy altas, decorada con muchos detalles que sin embargo no sobrecargan el ambiente que se quiere trasmitir, y la tenue y cálida luz te traslada a la época en que no contábamos con electricidad.




















Para la torta pedimos 2 rebanadas de quesillo y tomamos prestadas 5 velas entre las que estaban disponibles en toda la posada, y es que todo se dio para hacer feliz a Andrea, como pueden ver su cara en las fotos ;)




















Cariños para todos
Andreína.-


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